top of page

El Blog de Espacio La Grulla nace de años de conversaciones con mujeres que están viviendo tratamientos oncológicos.

Aquí compartimos, de mujer a mujer, consejos prácticos, recomendaciones y experiencias que pueden hacer este camino un poco más fácil.

No entregamos información médica; queremos ofrecer un espacio cercano para acompañarte, orientarte y recordarte que no estás sola.


Mujer con turbante mirando por la ventana pensativa en cómo reencontrase con uno mismo

Durante un tratamiento oncológico, muchas personas sienten que la vida queda en pausa. La rutina cambia, el cuerpo cambia y gran parte del día a día comienza a girar en torno a exámenes, controles médicos, quimioterapias, efectos secundarios, cansancio, miedo e incertidumbre.


En esa etapa, muchas mujeres solo intentan

avanzar un día a la vez. Hay momentos de fuerza, pero también de vulnerabilidad. Hay días de esperanza, pero también días de miedo, dolor, cansancio y preguntas difíciles.


Y cuando el tratamiento termina, muchas veces aparece una nueva etapa de la que se habla menos:

¿Y ahora qué hago con todo lo que viví?



Mujer con turbante pensando mientras toma un té

El tratamiento termina, pero el proceso emocional puede continuar

El final del tratamiento activo suele vivirse como un momento muy esperado. Para muchas mujeres puede traer alivio, gratitud y esperanza. Sin embargo, también puede venir acompañado de sensaciones confusas: ansiedad, miedo, tristeza, cansancio o una sensación de vacío.


El National Cancer Institute habla de esta etapa como la construcción de un “nuevo normal”: la persona puede necesitar tiempo para adaptarse a los cambios físicos, emocionales y cotidianos después del cáncer. También señala que el miedo a que el cáncer vuelva puede aparecer incluso años después, especialmente antes de controles, exámenes o fechas significativas.


Esto es importante, porque muchas veces el entorno espera que la persona “vuelva a la normalidad” rápidamente. Pero para quien atravesó el tratamiento, la normalidad puede sentirse distinta. El cuerpo no siempre se siente igual. La energía puede no volver de inmediato. La imagen personal puede haber cambiado. Y emocionalmente, todavía queda mucho por procesar.




Mujer con turbante después de su tratamiento de quimioterapia, con cansancio

El miedo, la incertidumbre y el cansancio también son parte del después

La experiencia del cáncer no afecta solo al cuerpo. También puede afectar la seguridad, la forma de mirar el futuro y la relación con una misma.

Cancer Research UK explica que las dificultades emocionales pueden aparecer en cualquier momento: al recibir el diagnóstico, durante el tratamiento o después de que este termina. Cada persona lo vive de forma distinta, y la necesidad de apoyo también puede variar según su historia, su tipo de cáncer y sus circunstancias personales.


Una de las emociones más frecuentes después del tratamiento es el miedo a la recurrencia, es decir, el temor a que el cáncer vuelva. La American Cancer Society señala que este miedo es común en sobrevivientes y que, en algunos casos, puede sentirse muy intenso.


Maggie’s, una organización británica de apoyo para personas con cáncer, también describe algo muy humano: después de haber tenido cáncer, muchas personas sienten que ya no confían del todo en su cuerpo. Aunque el tratamiento haya sido efectivo, la mente puede seguir preguntándose si la enfermedad volverá.


Por eso, terminar el tratamiento no siempre significa sentirse lista. A veces significa comenzar otra etapa: la de reconstruirse.




Mujer con turbante mirándose al espejo

Volver a mirarse al espejo

Durante la quimioterapia, la caída del cabello puede ser uno de los cambios más visibles y emocionalmente significativos. No se trata solo de perder pelo. Muchas mujeres sienten que pierden una parte de su identidad, de su imagen cotidiana o de la forma en que estaban acostumbradas a reconocerse.


Por eso, volver a mirarse al espejo puede ser un proceso. No siempre ocurre de un día para otro. A veces requiere tiempo, paciencia, cariño y pequeños gestos de cuidado.


Un turbante, un pañuelo, un color que ilumina el rostro, una textura suave o una prenda que haga sentir cómoda pueden parecer detalles simples, pero en una etapa sensible pueden tener un valor profundo. Porque no se trata solo de cubrir la cabeza. Se trata también de volver a habitar la propia imagen.



Hacer una pausa o seguir adelante: no hay una sola forma correcta

Algunas mujeres sienten que necesitan detenerse, hacer una pausa y procesar lo vivido. Otras prefieren seguir adelante, volver al trabajo, retomar actividades o mantenerse ocupadas. También hay quienes hacen ambas cosas: siguen funcionando, pero por dentro todavía están ordenando el miedo, el cansancio y todo lo que cambió.

No existe una forma correcta de vivir el tratamiento ni el después.


Cada proceso es único. Hay quienes necesitan hablar. Hay quienes necesitan silencio. Hay quienes necesitan compañía. Hay quienes necesitan volver a sentirse lindas, arregladas o simplemente cómodas en su nueva etapa.

Lo importante es no minimizar lo vivido. El cuerpo pasó por mucho. La mente también. Y el corazón necesita tiempo.




Amiga, hermana, apoyando a mujer con turbante oncológico

Acompañar también es estar después

Muchas veces el acompañamiento se concentra en el diagnóstico y durante el tratamiento. Pero el después también necesita cuidado.

Después del tratamiento puede aparecer la pregunta por la vida cotidiana: cómo volver a salir, cómo volver a trabajar, cómo enfrentar los controles, cómo manejar el miedo, cómo recuperar energía, cómo reencontrarse con la propia imagen.


En Espacio La Grulla creemos que acompañar significa estar presentes en una etapa profundamente transformadora, desde la empatía, la experiencia vivida y la comprensión de que cada mujer necesita sentirse contenida, respetada y acompañada a su propio ritmo.



El turbante como parte de un proceso de reconstrucción

Un turbante oncológico puede ser mucho más que una prenda. Puede ser una forma de cuidado, de abrigo, de expresión y de seguridad. Puede ayudar a proteger el cuero cabelludo sensible. Puede entregar comodidad durante el día o la noche. Puede permitir volver a salir con más confianza. Puede ayudar a elegir colores, formas y estilos que conecten con una nueva versión de una misma.


No reemplaza el proceso emocional, pero puede acompañarlo.

A veces, un turbante ayuda a dar ese primer paso: mirarse, arreglarse, salir, recibir visitas, volver a sentirse presente.



Mujer con turbante paseando por la calle

El nuevo comienzo no tiene que ser perfecto

Después del cáncer, muchas mujeres no vuelven simplemente a ser “las de antes”. A veces vuelven con una nueva mirada, con más conciencia del cuerpo, con más sensibilidad, con nuevas prioridades o con una historia que todavía están aprendiendo a integrar.

Y eso también merece ternura.

No se trata de volver rápido. No se trata de estar siempre fuerte. No se trata de superar todo de inmediato.

Se trata de avanzar con calma. De reconocer lo vivido. De pedir ayuda cuando sea necesario. De encontrar pequeños gestos que devuelvan bienestar. De volver a sentirse una misma, incluso si esa versión es nueva.



En Espacio La Grulla

Humanizamos la experiencia de la alopecia oncológica desde la empatía y la experiencia vivida, acompañando a mujeres con turbantes suaves, cómodos y seguros, elaborados con textiles nobles y materiales cuidadosamente seleccionados.

Creemos que el bienestar también está en los pequeños detalles: en una tela que no irrita, en un color que ilumina, en una atención cálida, en un espacio donde puedas elegir sin apuro y sentirte contenida.

Porque cuando termina el tratamiento, muchas veces comienza otra etapa: la de volver a encontrarte.

Y no tienes que hacerlo sola.


Puedes visitar el Showroom para probar modelos y recibir asesoría personalizada, o comprar online desde la tienda.

Showroom: Av. Las Condes #9792, Of. 404, Las Condes. - Agenda la hora de tu visita

Tienda online: www.espaciolagrulla.cl


 

Actualizado: 7 jul

Elegir un turbante oncológico no se trata solo de escoger un color o un diseño bonito. Cada modelo tiene una forma, una caída, un nivel de volumen y una función distinta.

Algunos son ideales para el día a día, otros para dormir, otros para salir, protegerse del sol o lograr un look más elegante.


En Espacio La Grulla encontrarás diferentes tipos de turbantes pensados para acompañarte durante el tratamiento con comodidad, suavidad y estilo.

Aquí te contamos las características de cada uno para que puedas elegir el que mejor se adapta a ti.



Selecciona la opción que quieres ver:

Turbante Prearmado con lazos

Turbante liso y son volumen
Turbante con viscera
Turbante drapeado con harto volumen
Turbante con lazos largos
Turbante con viscera y lazos
Turbante para descanso y dormir



Turbante prearmado con lazos

Turbante prearmado c/lazos


Combina practicidad y versatilidad. Un modelo fácil de poner, pero con la posibilidad de jugar con distintas formas y volúmenes.


La base viene armada, incorpora uno o dos lazos largos que permiten crear nudos, caídas o volumen según el gusto personal.


Ventajas

  • Fácil de usar, permite variar el look.

  • Aporta volumen y movimiento.

  • Ayuda a dar más presencia alrededor del rostro.

  • Los lazos simulan y hacen sentir que uno tiene pelo.


Desventajas

  • Los lazos pueden incomodar si no se acomodan bien.

  • Puede tomar más tiempo dejarlo como quieres.


Recomendado para

  • Salidas.

  • Reuniones.

  • Uso diario con más estilo.

  • Ocasiones en que quieres variar el look.

  • Mujeres que buscan un turbante práctico, pero no tan básico.


Ideal para quienes

  • Les gusta jugar con diferentes formas.

  • Quieren sumar volumen.

  • Buscan un look más femenino o expresivo.

  • Sienten que los turbantes simples les quedan muy planos.

  • Quieren un modelo versátil sin complicarse demasiado.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Es muy favorecedor para rostros redondos o cuadrados, porque los lazos permiten crear líneas verticales o volumen en la parte superior. También funciona muy bien en rostros ovalados.


Tip de Espacio la Grulla

Si quieres alargar visualmente el rostro, prueba llevar los lazos hacia arriba o hacer un nudo levemente lateral. Si buscas suavizar facciones, déjalos caer hacia un costado.




Turbante liso sin volumen

Turbante Liso


El turbante liso es uno de los modelos más versátiles. Su diseño simple y de un solo color permite combinarlo fácilmente con distintas prendas y estilos.


Es un turbante cómodo, liviano y fácil de poner. Funciona muy bien como básico para el día a día.


Ventajas

  • Es práctico y fácil de usar.

  • Tiene un estilo limpio y discreto.

  • Sirve para looks casuales o más elegantes.

  • Es una excelente primera opción.


Desventajas

  • Puede sentirse demasiado simple para quienes buscan más presencia.

  • Se puede ver muy pegado a la cabeza.

  • Si el color no favorece, puede apagar el rostro.


Recomendado para

  • Uso diario.

  • Trabajo.

  • Trámites.

  • Salidas informales.

  • Reuniones familiares.

  • Tener como turbante básico de fondo de clóset.


Ideal para quienes

  • Prefieren un estilo sobrio.

  • Buscan algo fácil de combinar.

  • Están comprando su primer turbante.

  • Quieren verse arregladas sin llamar demasiado la atención.

  • Necesitan una opción cómoda para todos los días.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Favorece especialmente a rostros ovalados, cuadrados y alargados. En rostros redondos, conviene elegir un modelo liso con algo de altura o caída para estilizar visualmente.


Tip de Espacio la Grulla

Elige primero un color que combine con tu ropa habitual. Luego puedes sumar un segundo turbante en un tono que ilumine tu rostro, como lila, verde suave, celeste, rosa o terracota.




Turbante con viscera

Turbante con visera, tipo jockey


El turbante con visera es ideal para quienes buscan protección adicional para el rostro en exteriores.


Su apariencia recuerda a una gorra suave, pero con la comodidad y cobertura de un turbante oncológico.


Ventajas

  • Ayuda a cubrir el rostro y ojos del sol.

  • Entrega una sensación de mayor protección al salir o al estar al exterior

  • Tiene un estilo casual y moderno.

  • Es cómodo para actividades al aire libre.


Desventajas

  • No es el modelo adecuado para dormir.

  • Puede ser menos formal que otros turbantes.

  • La visera puede no gustar a quienes prefieren un look más clásico.

  • No siempre combina con ropa más elegante. 


Recomendado para

  • Paseos.

  • Salidas al aire libre.

  • Viajes.

  • Días soleados.

  • Actividades de día.


Ideal para quienes

  • Quieren comodidad y protección.

  • Prefieren un estilo más urbano o deportivo.

  • Se sienten cómodas con prendas tipo gorra.

  • Buscan un turbante funcional para salir.

  • Necesitan cubrir un poco más el rostro.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Favorece especialmente a rostros ovalados, alargados y triangulares. En rostros redondos, es mejor elegir una visera no demasiado ancha y una base con algo de altura para equilibrar. 


Tip de Espacio la Grulla

Úsalo para actividades al aire libre, pero recuerda complementar siempre con protector solar en rostro, cuello y zonas expuestas. 




Turbante drapeado y con harto volumen

Turbante drapeado con volumen


El turbante drapeado o con volumen extra, es un modelo elegante, femenino y con más presencia visual. Sus capas aportan volumen y textura.


Tiene una confección con frunces o pliegues que dan forma alrededor de la cabeza. Se ve más elaborado que un turbante liso.


Ventajas

  • Aporta volumen.

  • Se ve elegante sin esfuerzo.

  • Ayuda a equilibrar el rostro.

  • Da una sensación de look más producido.

  • Es ideal para ocasiones especiales.


Desventajas

  • Puede sentirse más llamativo para quienes prefieren lo simple.

  • Puede dar más abrigo que un modelo muy liviano.


Recomendado para

  • Salidas.

  • Reuniones.

  • Celebraciones.

  • Fotos.

  • Momentos en que quieres verte más arreglada.

  • Días en que necesitas un impulso de seguridad.

  • Estar al aire libre.


Ideal para quienes

  • Buscan un turbante con volumen.

  • Quieren un look más elegante.

  • Sienten que los modelos ajustados no les favorecen.

  • Prefieren verse arregladas sin usar accesorios adicionales.

  • Quieren sumar textura alrededor del rostro.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Favorece mucho a rostros redondos, pequeños o alargados, porque el drapeado ayuda a crear proporción. En rostros angulosos, suaviza las facciones.


Tip de Espacio la Grulla

Si buscas un turbante que te haga sentir arreglada de inmediato, el drapeado es una gran opción. Da forma, volumen y estilo sin necesidad de hacer mucho más.




Turbante con lazos largos

Turbante con lazos largos


Combina la comodidad de un turbante con la versatilidad de un pañuelo. Es uno de los modelos que más permite personalizar el look.


Tiene una base cómoda y lazos largos que se pueden amarrar de diferentes maneras. Se puede jugar con los lazos para crear diferentes formas.


Ventajas

  • Permite muchas formas de uso.

  • Aporta estilo y personalidad.

  • Genera movimiento y caída.

  • Puede verse casual, elegante o sofisticado.

  • Ayuda a crear volumen donde se necesite.


Desventajas

  • Requiere más práctica que un modelo liso.

  • Puede tomar más tiempo acomodarlo.

  • Los lazos largos pueden incomodar si no se ajustan bien.

  • No es la opción más simple para días de poca energía.


Recomendado para

  • Looks más expresivos.

  • Salidas.

  • Eventos.

  • Reuniones.

  • Mujeres que disfrutan probar distintas formas.

  • Ocasiones en que quieres sentirte diferente.


Ideal para quienes

  • Les gusta la moda y los accesorios.

  • Quieren un turbante versátil.

  • Buscan volumen y movimiento.

  • Prefieren un look más personalizado.

  • Quieren cambiar de estilo sin cambiar de turbante.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Favorece mucho a rostros redondos, cuadrados y ovalados, porque los lazos permiten dirigir la mirada y crear equilibrio. En rostros alargados, conviene llevar los lazos hacia los lados o con caída suave, evitando demasiado volumen arriba.


Tip de Espacio la Grulla

Prueba distintas formas frente al espejo. A veces un pequeño cambio en el nudo transforma completamente el look y te ayuda a encontrar la versión que más te representa.




Turbante con visera y lazos

Turbante con visera y lazos


Es una opción muy completa para quienes buscan cubrirse del sol, pero también quieren un diseño femenino y con movimiento.


Tiene una visera incorporada y lazos que pueden amarrarse o dejarse caer hacia atrás o hacia un costado. Es más estructurado que un turbante liso y más versátil que uno con visera simple.


Ventajas

  • Ayuda a proteger el rostro del sol.

  • Permite variar la forma de uso.

  • Entrega seguridad al salir.

  • Es funcional y femenino al mismo tiempo.


Desventajas

  • Es más llamativo que un turbante básico.

  • Requiere acomodar la visera y los lazos.

  • Puede no ser ideal para ocasiones muy formales.


Recomendado para

  • Días soleados.

  • Paseos.

  • Viajes.

  • Actividades al aire libre.

  • Trámites.

  • Salidas casuales.


Ideal para quienes

  • Quieren protección y estilo en un solo modelo.

  • Tienen una vida activa.

  • Buscan un turbante práctico para exteriores.

  • Prefieren un look casual, pero femenino.

  • Quieren la seguridad de una visera con el detalle de los lazos.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Funciona muy bien en rostros ovalados, alargados y redondos. La visera ayuda a enmarcar el rostro y los lazos permiten equilibrar visualmente la forma de la cabeza.


Tip de Espacio la Grulla

Para un look más estilizado, deja los lazos caer hacia un lado o hacia atrás. Así mantienes la protección de la visera, pero agregas movimiento y elegancia.




Turbante de descanso o para dormir

Turbante descanso


El turbante descanso está pensado para dormir o para momentos de reposo. Es suave, liviano y cómodo, ideal para cubrir la cabeza durante la noche sin generar presión.


Tiene un diseño simple, sin volumen excesivo ni nudos grandes. Se ajusta suavemente y ayuda a evitar el roce directo con la almohada.


Ventajas

  • Muy cómodo para dormir.

  • Ayuda a mantener la cabeza abrigada.

  • Evita el roce directo con la almohada.

  • Es liviano y fácil de usar.


Desventajas

  • No suele ser el modelo más elegante para salir.

  • Tiene menos volumen que otros diseños.

  • Su foco principal es la comodidad, no el look.


Recomendado para

  • Dormir.

  • Descansar en casa.

  • Días de mayor sensibilidad.

  • Momentos de frío.

  • Usar después de la ducha o antes de dormir.


Ideal para quienes

  • Buscan máxima comodidad.

  • Sienten frío en la cabeza durante la noche.

  • Quieren evitar roces con la almohada.

  • Prefieren modelos simples y suaves.

  • Necesitan un turbante práctico para el descanso.


Para qué tipo de forma de cara es mejor

Funciona bien en casi todos los tipos de rostro, especialmente en caras ovaladas, alargadas o pequeñas, porque no agrega demasiado volumen.


Tip de Espacio la Grulla

Ten al menos un turbante exclusivo para dormir. Es una forma simple de cuidar tu cuero cabelludo y sentirte más cómoda durante la noche y sobre todo en invierno.





¿Cuantos turbantes es ideal tener?

¿Cuál turbante oncológico elegir?

No existe un único turbante perfecto para todas. La mejor elección depende de tu rutina, tu sensibilidad, tu estilo personal y cómo quieres sentirte.

Una buena combinación inicial puede ser:

  • Un turbante descanso para dormir.

  • Un turbante liso para el día a día.

  • Un turbante drapeado, con lazos o tipo scarf para salir o sentirte más arreglada.

  • Un turbante con visera si sales mucho al aire libre.


Con el tiempo, muchas mujeres descubren que tener más de un modelo les permite adaptarse mejor a distintos momentos: descansar, salir, trabajar, recibir visitas, protegerse del sol o simplemente sentirse distintas cada día.



En Espacio La Grulla encontrarás turbantes oncológicos suaves, cómodos, elegantes y fáciles de usar, junto con una atención cercana y respetuosa.


Puedes visitar el Showroom para probar modelos y recibir asesoría personalizada, o comprar online desde la tienda.

Showroom: Av. Las Condes #9792, Of. 404, Las Condes. - Agenda la hora de tu visita

Tienda online: www.espaciolagrulla.cl



 

Pasar por un tratamiento de quimioterapia puede ser un desafío enorme. La caída del cabello es uno de los efectos secundarios que más afecta la autoestima.

Los turbantes oncológicos se han convertido en una solución práctica y elegante para quienes están en esta etapa.



¿Por qué elegir turbantes oncológicos?

Los turbantes oncológicos están pensados para cuidar el cuero cabelludo cuando está más sensible o expuesto. A diferencia de otros gorros o pañuelos comunes, deben ser suaves, livianos y agradables al contacto con la piel.

Sus principales beneficios son:

  • Cuidado del cuero cabelludo: ayudan a cubrir frente al sol, el frío, el viento y el roce diario.

  • Comodidad: suelen estar confeccionados con telas suaves, transpirables y pensadas para pieles sensibles.

  • Estilo: existen distintos colores, formas y diseños para que cada mujer pueda elegir el que más se acomode a su personalidad.

  • Seguridad: pueden ayudarte a sentirte más cómoda al salir, trabajar, recibir visitas o simplemente mirarte al espejo.




Dónde comprar turbantes oncológicos en Chile

Si buscas comprar turbantes oncológicos en Chile, es importante elegir una tienda especializada, que entienda que esta compra no es solo estética, sino también emocional.


En Espacio La Grulla encontrarás una selección de turbantes pensados especialmente para mujeres en tratamiento, con modelos cómodos, bonitos, suaves y fáciles de usar.


Además, puedes visitar su Showroom, un espacio íntimo y acogedor donde podrás probar distintos modelos, recibir orientación personalizada y elegir con calma el turbante que mejor se adapte a ti.




Cómo elegir el turbante perfecto para ti

Elegir un turbante puede parecer sencillo, pero hay detalles que hacen la diferencia. Aquí te dejo algunos consejos para que tomes la mejor decisión:


  1. Telas suaves y transpirables: prefiere materiales agradables al tacto, como bambú, algodón suave u otras telas pensadas para piel sensible. Lo importante es que no piquen, no irriten y permitan que la piel respire.

  2. Ajuste cómodo: el turbante debe quedar firme, pero sin apretar. Un buen ajuste evita que se mueva durante el día, pero también permite usarlo por varias horas sin incomodidad.

  3. Fácil de poner: los modelos prearmados o tipo “llegar y poner” son muy prácticos, especialmente en días de menor energía. Solo se colocan, se acomodan y listo.

  4. Distintos usos: muchas mujeres encuentran útil tener más de un turbante: uno para el uso diario, uno más elegante para salir y otro más cómodo para descansar o dormir.

  5. Colores que te hagan sentir bien: puedes elegir tonos neutros que combinen con todo o colores más luminosos que ayuden a iluminar el rostro. Lo importante es que al mirarte te sientas cómoda y representada.


    Recuerda que un buen turbante no solo cubre, sino que también te acompaña en tu día a día con comodidad y estilo.



Cuidados y mantenimiento de los turbantes oncológicos

Para que tu turbante dure y mantenga su calidad, es importante que le des un buen cuidado. Aquí te dejo algunos tips prácticos:

  • Lava tu turbante a mano con agua fría y un detergente suave.

  • Evita el uso de blanqueadores o productos agresivos.

  • Sécalo al aire libre, evitando la luz directa del sol para que no pierda color.

  • Guarda tus turbantes en un lugar limpio y seco, preferiblemente doblados para que no se deformen. Con estos cuidados, tu turbante se mantendrá como nuevo y te acompañará durante todo tu tratamiento.



Una experiencia que acompaña y humaniza

Quienes han visitado Espacio La Grulla destacan no solo la calidad de los turbantes, sino también la calidez de la atención.

  • Fernanda cuenta que llegó con su madre “totalmente desanimada” y que salió con una actitud distinta, con más confianza para lucir su cabeza sin juicio.

  • Marco destaca la empatía y la calidad de los turbantes.

  • Pamela agradece haber recibido orientación para volver a mirarse al espejo y reencontrarse con su nuevo look.

  • Carol describe el showroom como un espacio íntimo, acogedor y lleno de cuidado, donde su madre se sintió cómoda, contenida y acompañada.


Estas experiencias reflejan algo muy importante: un turbante puede ser mucho más que un accesorio. Puede convertirse en una forma de recuperar seguridad, ánimo y bienestar durante una etapa de muchos cambios.



Espacio La Grulla

En Espacio La Grulla encontrarás turbantes oncológicos suaves, cómodos, elegantes y fáciles de usar, junto con una atención cercana y respetuosa.


Puedes visitar el Showroom para probar modelos y recibir asesoría personalizada, o comprar online desde la tienda.

Showroom: Av. Las Condes #9792, Of. 404, Las Condes. - Agenda la hora de tu visita

Tienda online: www.espaciolagrulla.cl



Espero que esta guía te haya sido útil y te anime a probar los turbantes oncológicos. Recuerda que mereces sentirte cómoda, protegida y hermosa en cada paso de tu tratamiento. ¡Un turbante puede ser ese pequeño gran aliado que te ayude a lograrlo!



 

ESPACIO LA GRULLA

ShowRoom

Av. Las Condes #9792, Of. 404, Las Condes -  Horario Lunes a Jueves de 11:00 a 19:00 hrs

  • Instagram - Círculo Blanco
  • Facebook - círculo blanco
  • Pinterest - círculo blanco

2020 Santiago Chile - Despachamos a todas las regiones de Chile

Los precios son en CLP

bottom of page